Existe una agria polémica en la ciudad de Córdoba sobre la peatonalización integral o no de uno de los ejes más importantes de la ciudad: la calle Cruz Conde. Por una parte, se encuentran los comerciantes quienes demandan una peatonalización integral de la calle (hasta hace 1 año de acceso al tráfico rodado), mientras que por otra se posicionan los vecinos, taxistas y otros colectivos en favor de la movilidad, que reclaman en mayor o menor medida el acceso de vehículos, bien sean sólo transporte público, carga y descarga o taxis.

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la Calle Cruz Conde

Calle Cruz Conde

Uno de los argumentos esgrimidos por los comerciantes de la calle Cruz Conde es que la tranquilidad que tienen los peatones para pasear por la calle se vería afectada por el paso de vehículos. No es lo mismo saber que estás en una calle en la que aparentemente no pasan coches, que en una que sabes que puede llegar a pasar transporte público.

Independientemente de las razones que tienen cada una de las partes, encontramos que este tipo de argumentos son fácilmente solventables mediante información visual. Incluir señales visuales y sonoras sobre la llegada de un vehículo integrados en el propio mobiliario de la propia calle, permitiría poder avisar de la llegada de vehículos y que de una manera transparente, avisar el resto de peatones de la llegada de un potencial peligro.

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Calle Ambrosio de Morales

Ocurre lo mismo en la gestión de la movilidad en las calles estrechas de las ciudades que cuentan con un casco histórico. Actualmente esas calles sólo son de una sola dirección. Sin embargo, son de una sola dirección, porque se desconoce si viene un vehículo en dirección opuesta no permitiendo de esta manera que puedan circular ambos de ellos. Sin embargo, ¿qué ocurriría si las calles estrechas fueran de doble dirección gracias a un sistema que priorizara el tráfico para unos y otros? Automáticamente, la movilidad sería mucho más fluída porque los vehículos circularían siempre por aquellos trayectos que unieran los puntos de la manera más rápida posible.

Este tipo de interfaces visuales aunque también sonoros incrustados en mobiliario de la ciudad van a ser mainstream en los próximos años en nuestras ciudades. Sólo queda tener la visión para saber promoverlos en las ciudades inteligentes, en las smart cities tan en boga ahora.[/fusion_builder_column][/fusion_builder_row][/fusion_builder_container]

3 comentarios
  1. Antonio Higueras
    Antonio Higueras Dice:

    Por desconocimiento, mi opinión no vale nada, pero la experiencia me dice que lo que surge de un profundo análisis -como el que estáis realizando- siempre será más positivo que lo que proviene de una improvisación, que es a lo que estamos acostumbrados. Falta que los políticos se dejen llevar de la opinión de los técnicos. Adelante.

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    • aromeo
      aromeo Dice:

      Mil gracias Antonio por tus palabras. El problema ahora es doble, no sólo es cuestión de improvisación política (posiblemente ahora, lo contrario), sino de dinero. No es que valgan muchos sistemas de este tipo, sino que los ayuntamientos están quebrados.

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